El proyecto de la logia, una mirada al interior
por Fernando Yzaguirre GLSE

Fuente: Colectánea Masónica

La mirada al interior que os propongo es una invitación a repasar cuestiones principales que afectan al progreso de la Logia. Aquí lo importante no es redactar un proyecto como el que redacta un informe, ni serán capaces de exponer pomposamente las delicadas geometrías de nuestra arquitectura masónica; de lo que aquí se trata es de hacer un auto examen - un examen en conciencia – y revisar concienzudamente el funcionamiento de nuestra Logia para hacernos bien visible su personalidad y su estado de salud. El reto es respondernos a la pregunta: ¿qué Masonería queremos para nuestra Logia?.

1.- El rigor
Lo más importante: todos y cada uno de los aspectos que van a participar directamente en la construcción del complejo entramado que representa la Logia, por pequeña que esta sea, se van a ver decisivamente afectados por los niveles de rigor de sus miembros, a lo largo del organigrama piramidal que sostiene la Logia.

2.- La Logia como organismo iniciático autónomo
La Logia cobra toda su dimensión cuando llega a comportarse como un organismo con vida propia e independiente a cada uno de sus miembros individuales. Pues desde esa auto-gestión compleja, donde cada surgen sus logros, sus resultados, sus funciones esenciales, como son:
- Ser un lugar de reunión armónica de diferencias;personalidades; voluntades; culturas; creencias; generaciones; sensibilidades; géneros...
- Comportarse como un crisol del trabajo grupal y del desarrollo individual.
- Ser un cuerpo jerárquico, con cargos rotativos y flexibles, que sustenta el principio de autoridad no en base a la calidad personal (sin ser ajeno a ella) sino sobre todo en base a la funcionalidad tanto dministrativa como iniciática y simbólica del puesto ocupado en cada curso.
- Ser un centro de comunión con los hombres que nos proyecta hacia un ensanchamiento de la dimensión de lo humano en el tiempo y en el espacio.
- Ser una senda iniciática de esclarecimiento y estudio simbólico y hermenéutico. Es a partir de un cuerpo robusto y ágil que podemos trabajar los aspectos superiores.

3.- El ritual
El ritual contiene las fórmulas verbales, la estructura del orden del día, el desarrollo cronológico, la invocación de los símbolos, la creación del ambiente, el establecimiento de un lenguaje y un comportamiento, los códigos para desplazarse y vestirse, la escenografía, los roles, etc. que ponen todos ellos en marcha el microcosmos al que accedemos al atravesar el umbral del templo, limpios de metales, listos para introducirnos en el recinto sagrado.
El ritual sería como el libreto que debe representar, en el escenario de la Logia, ese organismo autónomo mencionado anteriormente; al ritual debe su razón de ser, pues es éste quien le invoca y quien le da vida.
El ritual es así mismo el sello de fábrica, el know how,el distintivo, la patente por la que estamos haciendo
Masonería y no otras muchas cosas de por sí ligadas con nuestra tradición desde el librepensamiento al club
social, pasando por el misticismo. Sin una interpretación pulcra, rigurosa, comprometida,creíble, disciplinada, entregada – seria, al fin y al cabo – del ritual, sencillamente se pone en riesgo uno de los ingredientes primordiales, aunque no el único, delmétodo masónico y de la práctica de la Masonería. En mi opinión, tomar el ritual como una reminiscencia del pasado, como un mal menor que sirve primordialmente para conservar la tradición, como un conjunto de exóticas y caballerescas fórmulas con dejes de trasnochada aristocracia, como algo superfluo frente a los valores preconizados, etc. es haber sentenciado a muerte a la Masonería, es tanto como creer que en todo lo que hacemos no subyace una vía de conocimiento específicamente masónico diferenciada de otras, o sencillamente no reconocer en la Masonería la existencia de método alguno o,como tantas veces nos tememos, confundir la masonería con un estiloso salón social donde relacionarnos a un cierto nivel, con un cierto estilo. El ritual es la trama litúrgica sobre la que se asienta el desarrollo de la Tenida, que gracias a su riqueza simbólica es más que un conjunto de formulismos.
Pero además, no olvidemos que la nuestra es una tradición que va mucho más allá, pues está comprometida con el esclarecimiento y se dispone a transformar a la persona. El ritual está vivo por la potencia de los símbolos, y al movilizar el microcosmos de la Logia crea las condiciones para que las almas que allí se sumergen puedan acometer la tarea de moldearse.
Quizás ahora se ponga más de relieve la utilidad de la analogía hecha de la Logia como organismo iniciático autónomo, pues nos sirve para fusionar en la mente las diversas dimensiones de la Masonería, cobrando en ese estado de fusión un nuevo significado, que no va a ser la mera resultante de sus componentes, sino todo un nuevo sujeto con vida superior propia. Los tres apartados vistos tendrían como requisito esencial para poder ser realizadas la asistencia plena a las Tenidas, en cuerpo y alma. Cada uno de los siguientes apartados sumarán a este su propio requisito esencial.

4.- La formación
La formación, según lo entiendo yo referida al marco masónico, es toda acción deliberada, más allá de la mecánica praxis masónica, dirigida a exponer, resaltar o ejemplificar cualesquiera de los aspectos involucrados en la variada práctica masónica o en sus procesos de reflexión, contemplación, introspección simbólica, búsqueda o asunción de valores genéricos... La formación, como es lógico, va dirigida a enseñar el método masónico. Es la ayuda guiada para facilitar la inmersión en este peculiar organismo que interpreta tan particular libreto, puesto que la masonería es, antes que nada, una vivencia, una praxis. La formación recae expresamente en los Vigilantes para los Aprendices y Compañeros, pero la formación no escapa a ningún miembro de la Logia y todos somos al tiempo enseñantes y enseñados. Eso sí, entendamos que al hablar de “método masónico”, de “formación masónica”, etc. no estamos hablando de disciplinas convencionales, de metas reguladas, como se usan en el ámbito académico. En realidad estos términos no tratan sino de racionalizarla idea de que la Logia y la Masonería tienen como objetivo “hacer masones”. También entendamos que hablar de “formación” y de “método” es una manera de estructurar la senda masónica, pero estas son tan solo herramientas: ni son nuestros objetivos, ni son la Masonería en sí.
El requisito esencial de este apartado sería la realización de Tenidas de Instrucción, cuyo mejor exponente sin duda es la Ceremonia de Iniciación. Una ceremonia de iniciación es uno de los actos masónicos más trascendentes e instructivos. A esto es necesario sumar el contacto periódico de los AA.·. y CC.·. con los VVig.·. fuera de la Logia, las reuniones de trabajo, las convivencias, las planchas simbólicas, el estudio de libros, la relectura del ritual, las visitas colectivas a conferencias y actos culturales, y en particular a otras Logias como verdadero ejercicio formativo, nunca como mero auxilio a la Logia visitada y nunca sin la presencia de los Maestros que estén relacionados con la motivación y el aprovechamiento de la visita...

5.- La gravedad del juego masónico ¿Es todo esto un juego?. Sin duda lo es, pues se desarrolla a cubierto de la vida diaria convencional y nadie “se juega los cuartos”, pero es un juego de la máxima gravedad, pues para participar en él hemos tenido que empeñar nuestra palabra y hemos tenido que comprometer las más altas estancias de nuestro edificio de valores y creencias. La Logia reúne bajo sus alas una representación del mundo mucho más completa que la que nos muestra la obtusa vida convencional. Desde las relaciones humanas que trata de organizarlas en torno a unos patrones hasta los oficios, que resumen los vórtices funcionales, anímicos y psicológicos de la organización de los grupos humanos desde tiempos inmemoriales. El “juego masónico” cobra toda su gravedad en su dimensión psíquica. Aunque sea de manera imperfecta, haré una incursión sobre cómo Freud, en su genial obra “la interpretación de los sueños”, nos desvelaba ya a principios del siglo pasado elementos de la psique humana trascendentales en mi opinión para evaluar parte de lo que ocurre cuando participamos una y otra vez en las Tenidas. Es cierto que en ellas estamos bien despiertos, pero los mecanismos de elaboración onírica que Freud describe y los procesos mentales que se ven implicados en nuestro sueño, también actúan cuando se dan las condiciones adecuadas, y son estas condiciones las que parece crear la Logia con su armonía, solemnidad, símbología, ritual, invocaciones...
Como explica Freud para los sueños, en cierta manera sería como si la Tenida tuviera la cualidad de relajar los controles psíquicos habituales y permitiera, aunque fuera tan sólo a pequeñas dosis, en paquetes o flases, la conexión con nuestro inconsciente. De ahí se deduciría, por ejemplo, la potencia y efectividad del simbolismo masónico, que con su cualidad de metalenguaje sería capaz de intercomuncar nuestro consciente y nuestro inconsciente, conectándonos con materiales mentales universales, primigenios, de nuestro ser. Un acceso a un tipo de conocimiento - en estado irracional - difícil de reproducir por vías convencionales.
De las muchas citas de la obra freudiana mencionada que se podrían traer a colación, aquí presento tan sólo
unas pocas:
... “Aquello que en la actualidad se nos muestra enlazado por una relación simbólica se hallaba probablemente
unido en épocas primitivas por una identidad de concepto y de expresión verbal. La relación simbólica parece ser un resto y un signo de antigua identidad”
... “Algunos símbolos son tan antiguos como el idioma”... “Drews dice que puede considerarse análogamente la conducta estética, con su tendencia instintiva a la simbolización y a la personificación, como un retorno atávico temporal a las concepciones de la infancia de la Humanidad, para las que todo objeto aparece dotado de vida”
... “Du Prel considera que el pensar reposa en un proceso inconsciente, cuyo resultado final surge luego totalmente terminado en la conciencia”...”Nietzsche sostiene que el sueño nos sitúa en lejanos estados de la civilización humana y nos da, de este modo, un medio de comprenderlos mejor”
... Sigue Freud: “En la formación de los mitos volvemos a hallar aquellos mecanismos que el estudio del sueño nos ha revelado... La investigación psicoanalítica de los mitos, basada en la comprensión de la vida onírica... en lugar de una simple comparación del sueño con el mito, construye una teoría genesíaca, que permite concebir los mitos como los residuos deformados de fantasías optativas de naciones enteras; como los sueños seculares de la joven Humanidad.”
...“La psicología descriptiva nos enseña que la condición principal de la formación de los sueños es el estado de reposo del alma, afirmación a la que por nuestra parte añadiremos, a título de esclarecimiento, que el estado de reposo hace posible la formación de los sueños disminuyendo la censura endopsíquica”... “el acto de soñar es por sí una regresión a las más tempranas circunstancias del soñador... Detrás de esta infancia individual se nos promete una visión de la infancia filogénica y del desarrollo de la raza humana...”
“... esperamos que el análisis de los sueños nos conduzca al conocimiento de la herencia arcaica del hombre y nos permita descubrir en él lo anímicamente innato”.
“El sueño es un acto psíquico importante y completo. Su fuerza impulsora es siempre un deseo por realizar...”
Cabe aventurar: Un deseo por realizar impulsa el sueño, que es una vivencia psíquica real; una acción culminada por vía iniciática, impulsaría el apercebimiento de un deseo realizado. ¿No invocamos / realizamospermanentemente ideales en la Logia?. Aunque sea aventurarnos cabe suponer que en las Tenidas se llega a producir un proceso parecido al de la regresión durante el sueño, apoyándonos en que sí podemos hablar de “reposo del alma” en la Tenida, “bajada de controles” convencionales, situaciones de “intensidad psíquica”.
Rodeados de símbolos, guiados por el ritual, invocando representaciones, quizá nos ponemos en situación de osibilitar que el proceso onírico demostrado por Freud para los sueños se produzca en nosotros, con las variaciones que sean, pero esta vez en estado de vigilia en Logia. Podemos afirmar que existe una clara conexión entre el mecanismo onírico que elabora los sueños durante la noche y el simbolismo, la fábula y las leyendas que manejamos en estado consciente. Todo esto abriría un enorme campo de especulación sobre las dimensiones más ambiguas del método masónico, a saber, la del ritual y el simbolismo, cuyas influencias sobre nosotros se harían patentes sólo después de un tortuoso y lento intercambio entre nuestro consciente e inconsciente. Habrá que emprender algún día un estudio sobre los procesos oníricos en el método masónico, pero esto corresponde a los HH.·. psicólogos.
Sigamos. Al vivir la Logia, al desarrollar nuestro sentido de la responsabilidad para con ella, al sumergirnos en – o someternos a – su microcosmos, a su sistema de convivencia y de enseñanza, estamos haciendo un ejercicio de profunda humanidad, estamos ejercitándonos como hombres plenos englobándonos en una organización humana que reproduce uno de los escenarios más completos donde están representados las grandes constantes de la vida humana: la búsqueda del conocimiento, la contención de las pasiones, la dualidad del ser, la evaluación del sentido de la existencia, la ubicación del individuo dentro del grupo, la convivencia en sociedad, el ejercicio de la reflexión, la enseñanza simbólica, el debate en términos constructivos, los misterios, la construcción común, la fraternidad, el concepto “libertad”, el concepto “igualdad”, etc. Esta gravedad del juego masónico, este rango, es la temperatura adecuada que hay que alcanzar para que la Logia funcione y haga de la Tenida un proceso válido y pleno. No basta con tener todos los componentes, el crisol
y el fuego, hay que saber alcanzar y mantener la temperatura apropiada a la que se fusionan los materiales.

6.- Diversos elementos importantes Los nuevos ingresos. La materia prima de la Masonería son las personas. Las Logias tienen una constante rotación de miembros, lo que no es malo si existe un proyecto bien planteado, pero hay que mantener las columnas vivas. Hay que esforzarse en llegar a las personas que están interesadas en la Masonería, que son muchas, a la vez que hay que extremar la rigurosidad de los procesos de ingreso y aplomación.
El local. El local es el apartado material que más incide en la actividad masónica, y ello a muchos niveles. La mejor cualidad de un local es que no entorpezca, que no ponga en peligro la autonomía de la Logia y que su gestión pase desapercibida en las Tenidas. La búsqueda incansable. Roger Leveder llegó a señalar como principal diferencia filosófica entre la masonería “liberal” y la “regular” <>>. La clave “ir más allá” nos mandata para no descansar en la búsqueda de nosotros mismos, del conocimiento y de la verdad. Juego limpio. Este es un gran cajón de sastre que se refiere a muchas situaciones que pueden cruzarse en el camino natural de progreso de una Logia. Por ejemplo:
• Rotación. Especialmente en el cargo del V.·.M.·., que yo recomiendo que sea de un solo año mientras existan MM.·. capaces. Necesitamos Pasados Venerables entre columnas.
• Franqueza. En los desencuentros entre HH.·. digamos las cosas a la cara. Si es adecuado en Tenida, en el grado que corresponda.
• Madurez: si queremos saber tenemos que acudir directamente a las fuentes, si no, estamos poniendo nuestra capacidad de determinación en manos de otros.
• Respeto a los AA.·. y CC.·. Acaban de llegar. Que nadie les confunda, han llegado para hacerse masones; de momento para nada más.
• Responsabilidad: el oficio que se asume se debe ejercer en conciencia. Atención al Orador, al Experto y al Hospitalario que deben jugar un papel tan importante, sin olvidar lo fundamental que es un buen Secretario y un buen Tesorero.
• Unidad en torno al V.·.M.·. y los Oficiales. La Logia es un barco, no puede dividirse pues se hunde. Atención a las dobles afiliaciones, los triángulos...
• Ser conscientes de nuestro comportamiento. Crear dependencias, las filias y fobias, el amiguismo, los arreglos en bares... quizá no nos demos cuenta, quizá no tengamos malicia alguna, pero son disolventes de la Logia y de la Masonería.
• El Ego. El material de construcción con que trabaja la Masonería es la condición humana, sin duda más mudable, irregular, caprichosa y narcisista que la piedra de cantería. Trabajamos para modelar nuestro ego, así que si caemos en personalismos...

7.- La Fraternidad.
El triángulo de la L.·.I.·.F.·. descansa sobre el lado de la Fraternidad. Sin ella, la Masonería no puede cobrar su sentido pleno, sin ella la construcción es débil. Como uno de sus componentes, la Logia debe cultivar la cohesión de sus miembros, sin la cual será muy difícil alcanzar el nivel adecuado de funcionamiento y rendimiento. Son fundamentos de cohesión las labores de equipo: compartir el ágape en la sala húmeda (aunque sea frio), organizar salidas familiares, promover conferencias, llevar a cabo Tenidas blancas, editar boletines, revistas, etc. Hay que marcarse metas y proyectos colectivos. Hay que realizar en toda su profundidad la clave “unir lo que está disperso”.