TEXTO ENTREGADO A LOS PERIODISTAS INVITADOS A LA RUEDA DE
PRENSA DE PRESENTACIÓN DE LOS ACTOS DEL XXV ANIVERSARIO
La Logia sevillana
"Obreros de Hiram" celebra este año 2010 el XXV
aniversario de su fundación.
La Masonería sevillana, como
toda la Masonería española, fue cruelmente perseguida
y represaliada por el franquismo. Se estima que en el periodo
que va de 1894 a 1936 desarrollaron su actividad al menos 45 talleres
y organismos masónicos en Sevilla y provincia (35 en la
capital) y que el número de afiliados a estos talleres
superó los 1.400 individuos. La mayoría de estos
miembros fueron ajusticiados o se vieron obligados a exiliarse
y la institución masónica en su conjunto fue objeto
de una feroz campaña de desprestigio que acabó calando
en la opinión de los ciudadanos.
Estos hechos dificultaron mucho
la restauración de la Masonería en España
con la llegada de la democracia e, incluso en nuestros días,
hacen que la situación de nuestra institución sea
mucho más precaria en nuestro país que en el resto
de países de nuestro entorno, donde es una organización
respetada y valorada.
Todo esto otorga un valor especial
a esta onomástica, ya que la Logia Obreros de Hiram tiene
el orgullo de ser la más antigua de Sevilla en activo y
una de las más veteranas de todo nuestro país, recogiendo
así el legado de ilustres masones sevillanos como Antonio
Machado, Blas Infante o Diego Martínez Barrio o los ex
alcaldes de la ciudad, José González y Fernández
de la Bandera y Horacio Hermoso Araujo, entre otros muchos.
Es por ello que hoy hemos convocado
esta rueda de prensa, sin el más mínimo interés
propagandístico o de atracción de público
hacia nuestra organización, no sólo porque nos tengamos
prohibido a nosotros mismos el proselitismo, sino porque las motivaciones
que producen un sincero y maduro deseo de afiliación a
nuestra tradición, deben ser fruto de una convicción
lentamente fraguada en el interior del individuo y nunca resultado
del impulso o de la curiosidad, pues de otra manera los primeros
perjudicados en recibir en la institución a quien tomó
una decisión ligera somos nosotros mismos.
Aunque seamos una sociedad iniciática
que conserva, y guarda celosamente, una remota tradición
orientada en primera instancia al interior del ser humano, en
última instancia nuestra razón de ser es la humanización
de la vida social, por lo que no podemos vivir a sus espaldas.
Ante esa bulliciosa vida social, queremos restaurar de
manera justa y razonable - la imagen deformada que durante décadas
se proyectó sobre nuestra tradición, sobre nuestros
símbolos, sobre nuestros miembros por el mero hecho de
serlo, sobre nuestros atuendos, ceremoniales, etc. Además,
reclamamos el modesto lugar que nos corresponde en el rico tejido
social de nuestro ciudad, al que queremos hacer aportaciones,
como también reclamamos el saldo de la deuda moral que
creemos pendiente con aquellos que sufrieron persecución,
y con los que fueron depurados, por el delito de masonería
dictado por el régimen franquista.
Por todo ello, apreciamos sinceramente
cualquier repercusión que aparezca en los medios de comunicación
de los actos públicos relacionados con nuestra Logia, o
con la Masonería en general, incluso cuando la información
no nos sea especialmente favorable y muestre una crítica
argumentada, previamente contrastada. Tan sólo deseamos
recibir el mismo trato que otras organizaciones de tipo político,
sindical, religioso, humanitario, etc... no más, pero tampoco
menos.
Para finalizar, y como un ejemplo
de nuestro deseo de ser mejor conocidos por nuestros conciudadanos,
aquí enumero sintéticamente algunos principios con
los que la mayoría de los miembros de nuestra Logia identificarían
a nuestra institución ante la sociedad:
1.- La Masonería precisa,
para su pleno desarrollo, del respeto absoluto a las leyes promulgadas
democráticamente y de la realización efectiva de
los Derechos y Deberes del Hombre.
2.- La Masonería representada
por la Logia Obreros de Hiram, nº 29 quiere promover en el
ámbito convivencial el ideal laico como moral de la libertad
de conciencia y garantía del ejercicio del libre arbitrio
de cada varón y de cada mujer.
3.- Todos somos iguales, con independencia
de nuestro sexo, raza, patria, religión, ideología,
estatus social, económico, cultural, y debemos entender
dicha igualdad en términos dinámicos, comprometiéndonos
activamente en su garantía.
4.- El método masónico
que practica nuestra Logia quiere ayudar a los Hombres a imaginar
su futuro (en mutua fraternidad) y ser artífices de su
felicidad, para lo cual propone a sus miembros trabajar sobre
su propia consciencia en busca de la maestría de sí
mismos, mediante un proceso iniciático, tradicional y progresivo,
sin olvidar el amor y la fraternidad imprescindibles que debe
reinar entre los hombres.
5.- Los miembros de la Logia Obreros
de Hiram, nº 29 trabajan por preservar y practicar los ritos
tradicionales de nuestra institución como método
particular de introspección y forma de disciplinamiento
dirigida a iniciar a cada persona en la vía de la moral
y mística masónicas, y en la atención, reflexiva,
seria y responsable al enigma de la existencia.
6.- Los varones y mujeres que participan
en los trabajos de las Logias tienen como uno de sus propósitos
el acercamiento filosófico y ecléctico a los conceptos
y valores de nuestro tiempo, para tratar que cada uno de nosotros,
a título individual, podamos encontrar referentes éticos
que cohesionen nuestras vidas haciéndonos dueños
de nuestros propios deseos.
Libertad, Igualdad, Fraternidad